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CHACARITA: REPETIR ERRORES O ELEGIR OTRO CAMINO.

Independiente superó a Chacarita en San Martin y dejó al equipo de Coyette con las manos vacías.

El gol tempranero de Imbert ilusiono a la parcialidad funebrera sedienta de una victoria que calme las aguas.
Pero, el 1-0 fue efímero, el rival logro revertir el marcador y llevarse para Avellaneda un triunfo importante.
Un cambio de esquema 4-2-3-1 con Gorga (debut) y Re pasando como segundo marcador central. El doble cinco Erbes-Modula, tres jugadores por delante de esa línea, Imbert-Rodriguez y Gonzalez y Gagliardi como pivot y referente en ataque.
En un contexto que nadie imaginaba (2 puntos sobre 18 en juego) el entrenador busca un funcionamiento apropiado en un mundo exitista y lleno de urgencias.
Cuando el resultado no es el esperado todo se pone en duda: la salida en defensa, los métodos de juego, el ingreso de ciertos jugadores, la posición de otros.
Los triunfos no se analizan porque así está planteado y aquel que no gana es un inútil y fracasado.
Da pena oir y observar cierta parcialidad insultando a jugadores cuando se equivocan y tildando de caprichoso a un entrenador que como todos, puede hacer las cosas bien o mal.
Lo que no se puede discutir es que Coyette está probando todo lo que tiene al alcance de su mano: paso del 4-3-3 al 4-2-3-1, probó con Gagliardi, Protti e ingresó Alderete.
Se pedía a Mauro González y jugó. Pedían a Menéndez de volante y frente a Argentinos lo hizo.
No se puede negar que el entrenador lo está probando todo.

La realidad indica que ningún equipo ha superado ampliamente a Chacarita. Pero claro, el triunfo no aparece y los motivos poco importan.
El ganar como sea es una pancarta que la mayoría levanta ante este presente que aprieta fecha tras fecha.
Que ese “ganar como sea” no nos lleve a olvidarnos de jugar.
Un triunfo puede descomprimir pero a la larga sin el sustento de una idea de juego todo se vuelve efímero. Y este club ya conoce eso de “caminar sin rumbo fijo”
La otra pata del problema es la cuestión organizativa. El departamento de futbol y sus colaboradores: ¿Cómo se manejan? ¿Cual es criterio para incorporar jugadores? ¿Qué porcentaje de influencia tiene el entrenador para elegir? ¿Hay un abanico de posibilidades o se opta por descarte?
Son interrogantes que lógicamente surgen en momentos donde las cosas no salen como todos pretendemos.
La otra cuestión es la realidad del club. Si el objetivo es mantener la economía estable y no endeudarse siempre es mejor salir a aclararlo. El socio solo pretende saber la verdad.
Chacarita parece empecinado en repetir viejos errores.
Hay dos salidas posibles de este laberinto: volver a cometer el mismo error o aprender del mismo y tomar otro camino.
“ No hay que justificar ni satanizar. Hay que tomar conciencia de implementar un cambio. Hay que tener autocrítica para mejorar”

Por César Damelio
@cesardamelio

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