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Chacarita no lo supo resolver

La lectura luego de la derrota frente a Boca es simple: Chacarita no tuvo argumentos sólidos para superar a un rival que le cedió terreno y balón.


El error conceptual y táctico en el gol de Pavón condicionó el comienzo del encuentro pero tras la expulsión de Cardona, Boca optó por ser actor de reparto y Chacarita asumió el rol protagónico.

EL GOL: Chacarita lanza al ataque a ambos laterales al mismo tiempo. Es una decisión del entrenador porque está convencido de que así se amplían los espacios y el rival tiene más metros para cubrir.
El error táctico parte de la mala lectura que se hizo en esta jugada. Montoya queda abierto por la izquierda con Pavón cerca. Rosso y Re volcados sobre el sector derecho donde Menéndez realiza el lateral. Mellado, que debe ser equilibrio y cubrir a los centrales cuando los laterales se proyectan, se mueve para ser opción de pase.
Se apresuran en realizar el lateral y dejan expuestos a los centrales con Cardona y Benedetto. Montoya avanza unos metros pero Mellado falla el pase y cuando quiere regresar para cubrir a Pavón ya es tarde. Muchos errores en una misma jugada.
El equipo de Coyette tuvo 64% de tenencia pero apenas remató dos veces directas al arco de Rossi.
Hace unos años Guardiola le dijo a un periodista: “El tiki-taka (así lo llaman en España) es una mierda, es un sucedáneo: es pasarse el balón por pasárselo, sin intención ni agresividad”
Y algo así le sucedió a Chacarita: tuvo el balón pero no supo como progresar con él.
Existe un estatismo llamativo en los jugadores que anula cualquier creación de espacios. Sin movilidad, imposible mover al rival.
Aún con la ventaja de tener a Boca con un hombre menos, Chacarita eligió mal los caminos y llevó la pelota al lugar incorrecto. Nunca pudo generar superioridad numérica en campo rival.
Ahora bien, la derrota es un hecho y nada se puede hacer para modificar el resultado.
Las preguntas surgen inevitablemente: ¿existen variantes para mejorar esta idea de juego? ¿Quién es el conductor? ¿Quién desequilibra por las bandas? ¿Erbes encaja en el sistema del entrenador? ¿Posee el despliegue para recuperar, tocar e ir a buscar? ¿Es importante jugar con un 9 de área?
Seguramente estos y otros interrogantes rondarán por la cabeza del entrenador y sus colaboradores.
Nadie mejor que ellos para resolver estos problemas.
Chacarita se ganó por méritos propios un lugar en la elite del fútbol argentino. Reconocido por su método de juego y su ambición de ataque.
Todavia estamos a tiempo. Todos juntos.
Confiamos en ustedes.

Por César Damelio
@cesardamelio

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