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Chacarita igualó en Tucumán y así lo analiza César Damelio

“EN EL ÁREA SIEMPRE HAY TIEMPO”

La propuesta de Chacarita genera entusiasmo y esperanza. Son pocos los equipos que se atreven a jugar de la misma manera en todas las canchas y ante cualquier rival.

Si hay algo que el equipo de Coyette no negocia es la sana intención de jugar al fútbol.

Chacarita muestra dos caras: cuando tiene el balón y cuando lo pierde.

Al tener la posesión las cosas se dan de manera natural. Los jugadores tienen el chip incorporado y el pase se transforma en el idioma donde todos pueden conversar.

El problema surge cuando la pelota la tiene el rival. Hay equipos que prefieren ceder el balón y apostar al contragolpe. Chacarita necesita la pelota constantemente porque es su método de defensa: “si tengo la pelota no me pueden atacar”

Para recuperar el balón es necesaria una presión constante en bloque que no todos los equipos pueden realizar ni mantenerla 90 minutos. Hay que elegir cuando y como.

El único que presiona bien arriba (no siempre) es el 9, en este caso Gagliardi. Los extremos retroceden para generar un bloque de cinco hombres en la zona media (dos extremos más tres volantes) y la última línea intenta adelantarse para comprimir al equipo en pocos metros.

La consigna es clara: equipo compacto (poca distancia entre líneas) para atacar juntos y en caso de perder la pelota poder recuperarla rápido en el sector que se perdió.

En definitiva, Chacarita sufrió cuando Atlético lo atacó. La presión no surgió efecto en la totalidad del partido y por ende las situaciones de gol se multiplicaron.

Está claro que la zona media es clave en este estilo de juego que propone Coyette. Depende del volante central y los interiores para generar fútbol y lograr equilibrio. No es menor el dato que Mellado es un jugador clave y muy necesario. Erbes tiene características similares y puede ejercer de eje de juego pero, hasta el momento, no tiene la dinámica para tocar e ir a buscar.

Una de las claves de la zona central era la permanente movilidad de sus volantes. Mellado arrancaba como 5 pero terminaba como 10. Los interiores intercambiaban sus funciones para no dar referencias y crear espacios libres.

En apenas dos fechas no es posible profundizar un análisis del equipo. La idea principal es la misma hace tiempo y se mantiene en Primera División.

El gol de Mendoza es una muestra clara: Rodríguez toma el balón en el área propia y prefiere el pase a Lazarte y no despejar a cualquier parte.

Chacarita tuvo situaciones interesantes para lograr el triunfo pero no estuvo fino ni inteligente para marcar. Tomarse ese segundo de tiempo para levantar la cabeza es fundamental y no siempre sucede. “En el área siempre hay tiempo” dijo Ángel Marcos que de fútbol sabe un poco.

Fue empate, pero pudo haber sido para cualquiera de los dos.

DETALLES:

1. El ingreso de Mauro González le brindo al equipo una frescura y cuota de futbol cuando predominaba el cansancio general. Jugador a tener en cuenta.

2. Los laterales: Lazarte ya es una confirmación y no un jugador que deba ganarse el puesto. Marca, se proyecta y es salida permanente. Cada vez mas afianzado. Juan C. González cumple cada vez que le toca ingresar y se acopla al sistema sin equivocaciones.

Por César Damelio.
@cesardamelio

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