post

Desconexión y los méritos del rival

Chacarita perdió en su viaje a Misiones, por 2 a 0 frente a Crucero del Norte.
A continuación el comentario del partido.

UNA PEQUEÑA REFLEXION.

Antes de analizar la derrota funebrera, deberíamos reflexionar un poco y entender que no todo en la vida es triunfar. Como dice Bielsa: “nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción, no un continuo. Los seres humanos de vez en cuando triunfan, pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando”

EL PARTIDO.

Chacarita no pudo frente a Crucero en la noche del Viernes en un partido donde el local fue efectivo y supo aprovechar las situaciones generadas.
Es cierto, el equipo no pudo desplegar un juego convincente para superar a un rival que le cerró los espacios y se hizo fuerte aprovechando los errores defensivos funebreros.
El equipo de Rivoira obstruyó a Mellado y el volante central no pudo encontrar en Ibañez y Oroz a los socios ideales para gestar el circuito futbolístico.
Sin la participación de la zona media (esencial en este esquema) la pelota salía limpia desde la fase inicial con Paredes y Rosso. El problema se dió cuando estos debían encontrar receptores libres.
En definitiva, no existió la conexión entre líneas necesarias para generar juego. Aún sin jugar como se espera, Chacarita generó seis situaciones de gol y no pudo convertir. Mientras que Crucero generó cuatro y convirtió dos.
Es normal en este ambiente resultadista que vivimos, que ante la derrota, las críticas salgan a flote. Que Menéndez no es lateral, que Paredes no es central, que Lazarte no puede jugar, que Ibañez se vuelva a San Lorenzo, que Trípodi no es arquero para Chacarita.
En fin, argumentos que se sostienen hasta el próximo partido. Porque si el equipo gana frente a Estudiantes, las críticas son efímeras y pasajeras.
Así está planteado: cuando se gana todo es válido, cuando se pierde todo es negativo.
Seamos sinceros: se perdió porque se jugó mal (sobre todo en la primera etapa) y porque Crucero hizo bien los deberes. No nos olvidemos que aunque esté último (otras de las críticas expuestas por cierta parcialidad) el rival también juega y tiene motivaciones.
Chacarita no supo resolver el problema planteado. Ni antes fue el mejor ni ahora el peor. En eso creo que podemos ponernos de acuerdo.
Hay dos caminos posibles que se pueden recorrer ante la derrota: criticar con o sin argumentos válidos o esperar que termine el torneo para sacar las conclusiones lógicas de un proceso que lleva un tiempo considerable.
Cada uno puede elegir el camino que más le guste.

Por César Damelio.
@cesardamelio

Sharing is caring!